Uso de la moneda. Manipulaciones y letra de cambio

En la Edad Media, la escasez de metales preciosos llevaba a los reyes u otras autoridades acuñadoras de moneda, a practicar manipulaciones monetarias, inconfesadas o públicas. Como que la emisión y el curso legal de la moneda están en manos de las autoridades del lugar, estas pueden hacer que el valor nominal y legal de las piezas de moneda no corresponda a su valor real en metal -ya sea acuñando nueva moneda con el mismo valor nominal, pero que contenga menos cantidad de metal o bien, sea aumentando oficial y artificialmente el valor nominal de las piezas en circulación-. Por este procedimiento la autoridad acuñadora podía realizar sus pagos utilizando una menor cantidad de metal. Estas prácticas fueron corrientes durante toda la Baja Edad Media:los Tesoros reales se endeudaban casi permanentemente y encontraban en este artificio monetario una solución a sus problemas. Pero esta solución solo era momentánea, ya que la consecuencia inevitable de las manipulaciones monetarias era el alza de precios y salarios, alza que agravaba nuevamente la situación monetaria del Estado, que tenía, así, que proceder a nuevas manipulaciones, iniciando un ciclo infernal. Pero los mas perjudicados eran siempre las clases populares, que no tenían suficiente poder de compra para hacer frente a las alzas de precios y que tampoco tenían la capacidad de manipular la moneda que les era impuesta. De cara a nuestro análisis, el que nos interesa destacar ahora, es que las manipulaciones monetarias de la Edad Media abren la brecha que empieza a separar el valor real de la moneda metálica concreta del valor monetario que se le atribuye artificialmente, en función de las necesidades de la vida utilitaria. Con el descubrimiento de América, con sus importantes minas de metales preciosos y tesoros para saquear, parece que la penuria de metales se ha de terminar. Pero esta finalización es solo relativa, ya que el final de la Edad Media ha visto un enorme desarrollo de las relaciones comerciales y por lo tanto, de las necesidades de moneda. Así, los banqueros de esta época han inventado una nueva práctica para suplir la escasez de metal: nos referimos a la letra de cambio. En un principio, la letra de cambio es únicamente un medio para saldar deudas a distancia, para evitar los peligros del transporte de metal: el comerciante de Barcelona puede pagar a su proveedor de Génova mediante una letra -una carta- que éste podrá convertir en dinero metálico presentándola a su banquero, ya que el banquero de Génova y el del comerciante de Barcelona están en contacto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: